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Sobre Nosotros
Una fundación que abraza, acompaña y camina junto a la infancia vulnerada.
Quiénes Somos
La Fundación Somos Hermanos nace desde la experiencia de quienes crecimos bajo el sistema de protección del Estado en Chile. Somos egresados que decidimos transformar el dolor en acción, la memoria en justicia y la historia en esperanza para las nuevas generaciones.
Nuestra fundación está formada por hombres y mujeres que vivieron la institucionalización durante su infancia y adolescencia y que hoy trabajan activamente por construir un país donde ningún niño vuelva a sufrir abandono, violencia o explotación bajo el cuidado del Estado.
Creemos en la fuerza de la hermandad, en la resiliencia de quienes han sobrevivido a la adversidad y en la responsabilidad colectiva de proteger la infancia.
Nuestra Misión
Acompañar, apoyar y fortalecer a jóvenes y adultos egresados del sistema de protección del Estado, promoviendo su reinserción social, educativa y laboral, y trabajando activamente por la defensa de los derechos de la infancia.
Nuestra Visión
Construir una sociedad donde los niños y niñas crezcan protegidos, escuchados y respetados, y donde quienes pasaron por el sistema de protección encuentren oportunidades reales para reconstruir sus vidas.
Nuestros Objetivos
Acompañamiento a egresados
Brindar apoyo integral a jóvenes y adultos que han egresado del sistema de protección del Estado, acompañándolos en su proceso de reinserción social.
Acceso a la educación
Promover el acceso a estudios técnicos y profesionales mediante programas de acompañamiento, becas y apoyo académico.
Defensa de los derechos de la infancia
Promover y defender activamente los derechos de niños, niñas y adolescentes, especialmente de aquellos que han vivido bajo el cuidado del Estado.
Incidencia social
Visibilizar las vulneraciones históricas que han ocurrido dentro del sistema de protección de la infancia y promover cambios estructurales en las políticas públicas.
Apoyo comunitario
Desarrollar campañas solidarias en comunidades vulnerables mediante la entrega de útiles escolares, alimentos, vestuario y apoyo directo a niños y familias.
Construcción de hermandad
Fortalecer redes de apoyo entre egresados del sistema de protección, promoviendo la colaboración, la contención y la organización colectiva.
Nuestro Fundador

Cristian Alejandro Acosta Quintas
Fundador y activista por los derechos de la infancia
Cristian Alejandro Acosta Quintas (1978) es fundador de la Fundación Somos Hermanos y activista por los derechos de la infancia en Chile.
Ingresó al sistema de protección del Estado siendo apenas un niño. Con tan solo tres años fue llevado a un hogar de la Fundación Mi Casa, donde vivió gran parte de su infancia bajo el sistema administrado por el Servicio Nacional de Menores.
Su historia refleja la realidad de miles de niños y niñas que crecieron bajo la tutela del Estado en Chile, muchos de los cuales vivieron abandono, negligencia y distintas formas de vulneración de derechos.
Con el paso de los años decidió transformar esa experiencia en una causa de vida: levantar la voz por la infancia vulnerada y trabajar para que las vulneraciones sufridas por tantos niños bajo el cuidado del Estado no vuelvan a repetirse.
La Fundación Somos Hermanos nace precisamente desde esa convicción: acompañar a quienes egresan del sistema y construir nuevas oportunidades para ellos.
Dentro de la historia y creación de la Fundación Somos Hermanos existen dos pilares fundamentales que marcaron profundamente la vida de Cristian y el sentido humano de esta organización: Rosa Isabel Bratesco Gonzales, Rosita, y Carlos Herrera. Ambos representan momentos distintos de la vida, pero unidos por algo esencial: la presencia cuando más se necesitaba.
Rosita aparece en la vida de Cristian en uno de los momentos más difíciles. Se conocen con apenas 19 años. En un contexto donde muchas veces las personas desaparecen o se alejan, Rosita hizo exactamente lo contrario: decidió quedarse. Desde ese momento nunca lo dejó solo. Fue compañera, apoyo y testigo de un proceso de reconstrucción personal marcado por heridas profundas de la infancia, pero también por la decisión de transformar el dolor en conciencia y acción.
Con el paso de los años, Rosita no solo se convirtió en su esposa, sino también en una pieza fundamental del camino de lucha por los derechos de la niñez. Su presencia representa la lealtad, la familia construida y la fuerza de quienes creen que el amor también puede ser una forma de reparación. Su rol en la fundación refleja ese mismo espíritu: acompañar, sostener y recordar que detrás de cada historia difícil puede existir un nuevo comienzo.
El otro pilar fundamental es Carlos Herrera. Fue él quien, cuando Cristian tenía apenas tres años y vivía en situación de abandono en los alrededores del Zanjón de la Aguada, decidió recogerlo y llevarlo a un hogar de la Fundación Mi Casa. Ese gesto cambió completamente el destino de un niño que hasta ese momento parecía invisible para el mundo.
Desde entonces, Carlos Herrera mantuvo un vínculo constante con Cristian, acompañándolo a lo largo de su crecimiento. Más que un benefactor, se transformó en su principal figura de apego y en una referencia familiar real dentro de una infancia marcada por la institucionalización. Su apoyo se mantuvo hasta el día de su muerte, dejando una huella profunda en la vida de Cristian.
Por eso, la Fundación Somos Hermanos nace también desde esa memoria: la de un hombre que tomó la mano de un niño abandonado y la de una mujer que decidió no soltar la mano de ese mismo niño cuando se convirtió en adulto.
En esa historia de afectos, lealtad y humanidad se construye el espíritu de la fundación: demostrar que, incluso después de las heridas más profundas, siempre puede surgir una red de hermanos capaces de cuidar a otros niños.



De "Pelusa" a Fundador
Antes de ser activista, antes de crear una fundación, Cristian fue simplemente un niño más dentro del sistema.
Un niño al que muchos llamaban "Pelusa".
Como tantos otros niños institucionalizados, creció aprendiendo a sobrevivir en un entorno que muchas veces no ofrecía protección real. Pero también fue en ese camino donde comenzó a formarse una conciencia profunda sobre la realidad de la infancia vulnerada en Chile.
Con los años, esa experiencia personal se transformó en una convicción: quienes crecieron bajo el sistema de protección no deben quedar abandonados cuando cumplen la mayoría de edad.
Muchos egresan sin redes, sin apoyo y sin oportunidades reales para reconstruir sus vidas.
La Fundación Somos Hermanos nace desde esa experiencia y desde esa necesidad: construir una comunidad de apoyo entre egresados, abrir oportunidades educativas y acompañar procesos de reinserción social que permitan transformar historias de abandono en historias de dignidad y futuro.
Porque quienes pasaron por esa experiencia no son solo sobrevivientes.
Son hermanos.